La Casa de las Mentiras
"Clara y Enrique eran un matrimonio aparentemente feliz, con una hija llamada Ana. Clara, de gran corazón, ayudó a Yanira a escapar de un matrimonio abusivo, logrando que obtuviera el divorcio y la custodia de su hija. Al ver que Yanira llevaba años fuera del mercado laboral, Clara, compadecida, le ofreció trabajo como empleada doméstica en su hogar. Con su ayuda, las peleas entre Clara y Enrique por los quehaceres disminuyeron, y Clara llegó a considerarla como una hermana. Pero todo se derrumbó el día que Clara llegó antes a casa y los encontró juntos. Destrozada, decidió divorciarse, pero Enrique exigió la custodia de Ana. El proceso se estancó hasta que Yanira, manipuladora, convenció a Ana de ""ayudar"" a sus padres a separarse. La niña, alterada, salió corriendo y sufrió un atropello mortal. Clara, desesperada, rogó a Enrique que fuera al hospital, pero Yanira lo impidió. Mientras Ana moría, él celebraba el cumpleaños de la hija de Yanira. Al día siguiente, esta última rompió las cenizas de Ana por capricho de su niña (Flora). En la pelea, Clara sufrió un aborto. Aceptó firmar el divorcio a cambio de que Enrique supiera la verdad, pero al día siguiente fue expulsada de su propia casa (que él ya había transferido a su nombre). Al intentar organizar el funeral, descubrió que hasta las ""joyas de boda"" que él le dio eran falsas. Devastada, Clara se vengó: aliada con el exmarido abusivo de Yanira (quien buscaba extorsionarla), arruinó la reputación y finanzas de Enrique. Cuando este, ya en bancarrota, descubrió que el ""amigo"" que Yanira alojaba era en realidad su ex, se enredaron en una pelea que terminó en un accidente. Para su sorpresa, Flora (a quien él trataba como hija) salvó al exmarido y lo abandonó. Yanira lo desechó como basura y pronto fue golpeada en público por la esposa de su nuevo amante. Clara, observando el caos que ayudó a crear, solo pudo pensar en una cosa: Ana, la hija que perdió por su ingenuidad y que jamás volvería."