Rosa sin Ver
Sophie perdió a sus padres de niña y fue adoptada por la familia Yu. Sin embargo, el verdadero motivo de los Yu era usarla como un "banco médico viviente" para tratar la leucemia de Aurora. Obligada a vivir como su doble, Sophie estudiaba, trabajaba e incluso aceptó un matrimonio arreglado con Ethan bajo un control estricto: cada uno de sus movimientos debía imitar a Aurora. Para evitar que escapara, sus padres adoptivos le confiscaron sus dispositivos de comunicación y la dejaron ciega. Negándose a ser una marioneta, Sophie urdió un plan para acercarse a Kieran, el poderoso tío de Ethan. Cuando llegó a la familia Pei como prometida de Ethan, Kieran quedó superficialmente impresionado por su belleza, pero se mantuvo distante. Más tarde, al descubrir la infidelidad de Ethan, observó con divertida indiferencia cómo Sophie se enfrentaba a la escena... hasta que la chica ciega lo dejó atónito proponiéndole un trato indecente. A pesar de su habitual autocontrol, Kieran cedió. Astuto como un zorro, Kieran la tomó para sí, pero la llevó paso a paso hacia su trampa. Lo que él no sabía era que Sophie iba diez pasos adelante. Lo usó para anular su compromiso con Ethan, recuperar la vista y escapar del control de los Yu. Pero Kieran la interceptó y le reveló una verdad olvidada: los Yu asesinaron a sus padres. Por amor, se ofreció como su arma de venganza. Durante la vendetta de Sophie, Yu Cheng y Pei Tianming (padre de Ethan) la obligaron a saltar a un río. En secreto, Ethan la rescató y la encerró en una cámara oculta. Creéndola muerta, Kieran se consumió de dolor. Mientras, Pei Tianming aprovechó su desaparición para tenderle una emboscada a Kieran, dejándolo en coma. Ethan mintió a Sophie, diciéndole que Kieran había muerto. Mientras planeaba su huida, ella juró vengarlo. Milagrosamente, Kieran despertó y descubrió el cautiverio de Sophie. Juntos, orquestaron su escape y hicieron caer a los villanos.