Pedir peras al olmo
Amalia López vivía sola en una villa. Una vez rescató a Brenda Lee, una empleada doméstica que sufría violencia familiar, y la acogió en su casa. Un año después, Brenda comenzó a descuidar sus labores. Al descubrirlo, Amalia perdonó su actitud por compasión, pero Brenda se volvió cada vez más arrogante: exigió recomendar a su hija para ingresar a una escuela privada de élite, reemplazó sin autorización al conductor. Tras beneficiarse económicamente de la familia López, la familia Lee planeó usurpar su herencia. Para ello, Brenda manipuló a su hijo, Leo Diez, para que conquistara el corazón de Amalia. En su cumpleaños, la familia Lee intentó envenenarla, y sus padres también murieron víctimas de la trama. Tras renacer, Amalia guardó silencio y planeó su venganza. Conoció a Adán Cabrera, quien la ayudó a encontrar pruebas y la protegió. Cuando Leo secuestró a los padres de Amalia para vengarse, fracasó y fue arrestado. Brenda intentó asesinar a Amalia, pero Adán interceptó el golpe mortal. Finalmente, Amalia logró su redención personal.